La actualización del diseño de los dos últimos años de la enseñanza media viene a completar la revisión de todo el currículum escolar. Para el rector del CFT San Agustín, Sergio Morales, el resultado total tiene mejorías que van en beneficio de los alumnos técnico-profesionales (TP), más allá de que para estos jóvenes, dice, una parte esencial de la enseñanza media es la habilitación laboral.
26 de mayo de 2019
Los jóvenes que egresen del colegio en 2021 serán los primeros en completar su trayectoria escolar con el nuevo diseño de ramos para los dos últimos cursos de la enseñanza media.
Y una interrogante que desde ya podría inquietar a estudiantes y apoderados es: ¿qué se les preguntará en la Prueba de Selección Universitaria (PSU)?
Lo que está claro es que no puede ser lo mismo que hoy. El rector de la U. de Valparaíso y secretario ejecutivo del Consejo de Rectores (CRUCh), Aldo Valle, afirma que se requerirán ajustes para que los alumnos ‘no se encuentren con desventajas o inconsistencias entre lo que recibieron en 3° y 4° medio y las evaluaciones’.
Nuevo enfoque
El Ministerio de Educación ya trabaja con el Departamento de Medición, Registro y Evaluación (Demre) -que confecciona la prueba- para alinear el test al nuevo currículo escolar.
La directora del Demre, Leonor Varas, asegura que ‘el ideal es que la prueba no sea tan al pie de la letra de cada objetivo curricular, sino más bien una referencia a los aspectos más importantes (…) y que al mismo tiempo refleje las habilidades que van a ser más decisivas’.
El nuevo plan es más flexible. Considera un paquete de seis ramos obligatorios, pero los alumnos también deberán escoger ramos electivos entre alternativas que van desde Geometría 3D hasta Estética, lo que creará perfiles de egreso más diversos.
Según Varas, esto creará dos necesidades. Por un lado, tener test comunes ‘que tengan que ver con habilidades de pensamiento asociadas a una disciplina; eso es imprescindible, porque son pruebas que les sirven a muchos y van a la esencia’.
Pero añade que, en paralelo, se requerirán más exámenes de otras áreas. Hoy se puede elegir entre dar la PSU de Historia o Ciencias, y dentro de esta última área, se escoge un ramo para profundizar. Pero la directora del Demre sostiene que ‘necesitamos una variedad más grande’, y sugiere que las instituciones interesadas en medir ciertas disciplinas elaboren esos test y los pongan a disposición del sistema: ‘No veo en el futuro a un dueño de todas las pruebas’.
Valle sostiene que aún deben conocer los contenidos que incluirá cada ramo, pero apunta desde ya que, ‘tal como acordó el CRUCh, la PSU de Matemática requiere, ahora en sintonía con estos cambios curriculares, distinguir y relevar con mayor claridad la evaluación de razonamiento lógico matemático como una competencia genérica y básica para el siglo XXI’.
Coincide el rector de la U. del Desarrollo, Federico Valdés. ‘Es posible pensar y avanzar hacia un instrumento que no mida solo conocimiento, sino también habilidades no cognitivas. Eso podría dar mayor equidad, igualando oportunidades de acceso’, plantea, y añade que esto deberá ser analizado por los comités de acceso a la educación superior. Valdés participa en el que aborda la admisión universitaria, junto a otros rectores.
La directora ejecutiva de Educación 2020, Alejandra Arratia, destaca que ‘es importante que la prueba vaya complejizando la forma de medir habilidades’.
La exjefa de Currículum y Evaluación del Mineduc -quien estaba en el cargo cuando se inició el análisis de los cambios curriculares de 3° y 4° medio- enfatiza: ‘Los contenidos ahora están todos en Google, se necesita medir otras cosas’.
El rector de la U. Técnica Federico Santa María y también integrante del comité, Darcy Fuenzalida, señala que se debe ‘reformular el test para que responda a lo que son los contenidos obligatorios. Las pruebas optativas podrán contener lo que aparece como electivo’.
Apunta como ejemplo a la materia de probabilidades y estadísticas. En el nuevo currículo hay un optativo dedicado especialmente a ellos, y hoy son parte del test de Matemática.
Los plazos, sin embargo, preocupan a Fuenzalida. El rector, que también integra el comité asesor del Mineduc para el acceso a las universidades, afirma que los tiempos serían acotados, ‘por no decir que es casi imposible llegar con un ajuste a la PSU y al sistema de admisión (…), sin perjuicio de que los cambios tengamos que hacerlos’.
Las puertas que el nuevo currículum abre en la educación técnico-profesional
Entre las novedades que incluyen los cambios a los ramos de 3° y 4° medio, expertos han destacado la instauración de un plan común de seis asignaturas para todas las modalidades. Si bien cuestiona que Historia haya quedado en el plan electivo, el rector de la U. de Valparaíso, Aldo Valle, cree que las modificaciones ‘se orientan positivamente a favor de fortalecer la formación en humanidades, ciudadanía y artes’ y resalta que la existencia de cursos comunes para todos los jóvenes, ya sean del mundo científico-humanista, artístico o técnico-profesional (TP), ‘es un signo que debemos relevar, pues eleva tales saberes a necesidades de toda persona, al margen de cuál sea su quehacer, oficio o profesión’.
‘El hecho que estudiantes de liceos TP se formen con un mismo plan común que el resto de los colegios es nivelar la cancha. Se les incorpora Ciencias y más horas en Matemática y Lenguaje, equiparándolos al científico-humanista y con ello, dejándolos en mejores condiciones para la PSU y la educación superior’, plantea la ministra de Educación, Marcela Cubillos. Además, los alumnos TP podrán optar a horas de Educación Física, que hasta ahora no estaban contempladas en su plan de estudio.
La actualización del diseño de los dos últimos años de la enseñanza media viene a completar la revisión de todo el currículum escolar. Para el rector del CFT San Agustín, Sergio Morales, el resultado total tiene mejorías que van en beneficio de los alumnos técnico-profesionales (TP), más allá de que para estos jóvenes, dice, una parte esencial de la enseñanza media es la habilitación laboral.
‘Se da (a los estudiantes) la oportunidad de poder escoger un desarrollo junto con su ámbito de la especialidad técnica. Reforzar sus condiciones con Filosofía y Educación Ciudadana va a mejorar también el diálogo, sobre todo en un ambiente tan complejo donde los derechos de un trabajador, sindicales o personales, deben saber argumentarlos’, señala el rector, quien integra el subcomité de acceso creado para asesorar al Mineduc en la definición de un nuevo sistema de admisión a los IP y CFT.
Es necesario valorar estos beneficios, dice Morales, más allá del paso a la educación superior: ‘Tenemos que pensarlo en la construcción de un ciudadano para un Chile moderno y para un mundo más complejo, donde la familia, la sociedad y el ambiente laboral nos exigen condiciones distintas’.
Fuente: El Mercurio