El presidente del Consejo de Rectores de Institutos Profesionales y Centros de Formación Técnica Acreditados (Vertebral) destaca que «las instituciones de educación técnico-profesional somos agentes de cambio social».
Ad portas del año académico 2025, Sergio Morales, presidente el Consejo de Rectores de Institutos Profesionales y Centros de Formación Técnica Acreditados (Vertebral), señala que «las instituciones de educación superior Técnico Profesional tienen una oferta académica variada y amplia, que sigue profundizando el dinamismo de la región y que busca lograr que la oferta formativa pueda dar cuenta de la demanda laboral que se genera la región. Hay sectores económicos clásicos como el turismo, logística, construcción, salud, en el cual la oferta sigue alineada con esas expectativas de empresas e instituciones. Sin embargo, hay brechas de falta de egresados que nos han motivado a seguir creando programas formativos, según lo que requiere la economía regional, especialistas en fuentes de energía sustentables, ciberseguridad, tecnologías de información, automatización y robótica».
El también rector del CFT San Agustín agrega que «como se aprecia, hay una diversidad de áreas que han sido atendidas por nuestras instituciones socias, formando técnicos y profesionales capaces de optimizar procesos productivos, mejorar la eficiencia y mantener la competitividad en sectores industriales y de servicios claves de la Región de Valparaíso. Existe una relación estrecha entre la oferta académica y las necesidades específicas de la región. Esta conexión no es casual, resultando de un análisis permanente de las dinámicas económicas, sociales y culturales de la región, que permite alinear los programas de formación de las instituciones de Vertebral en la zona con las oportunidades y desafíos del entorno. Ello se hace en un diálogo permanente con las industrias e instituciones regionales, las cuales nos retroalimentan de los desempeños de nuestros egresados y nos indican los nuevos perfiles laborales que sus organizaciones están requiriendo, lo cual nos lleva a ofrecer para el 2025 una oferta académica que responde a esta diversidad al formar técnicos y profesionales preparados para insertarse en estos ámbitos estratégicos pertinentes para la región».
El presidente de Vertebral destaca además que «al formar profesionales pertinentes y bien preparados se promueve la empleabilidad, se fortalece la movilidad social y se contribuye al desarrollo sostenible de Valparaíso y sus alrededores. Debemos recordar que las instituciones de educación técnico-profesional somos agentes de cambio social».
«Sí, existe una relación bilateral sólida entre las instituciones técnicas profesionales, los programas de estudio que dictamos y las necesidades del mundo laboral para garantizar que la formación técnico-profesional responda efectivamente a las demandas reales de los sectores productivos en la región. Este vínculo se construye a través de múltiples metodologías que buscan alinear la enseñanza con las competencias requeridas en el mercado, fortaleciendo la empleabilidad de los egresados y su impacto positivo en el desarrollo regional. Estas metodologías nos permiten identificar las habilidades técnicas y blandas requeridas por los empleadores, integrándolas en los planes de estudio. Además, la implementación de prácticas profesionales obligatorias en etapas tempranas de la carrera fortalece esta conexión. Estas instancias no solo brindan a los estudiantes una experiencia directa en sus campos de especialización, sino que también les permiten establecer contactos valiosos y demostrar sus capacidades en escenarios reales. Las prácticas realiza-ciasen empresas, instituciones públicas o proyectos comunitarios, son frecuentemente el primer paso hacia una contratación formal».
«Desde nuestra perspectiva, invitamos a los futuros estudiantes que en su elección vean no solo sus propias capacidades personales; también vean como el entorno laboral ha potenciado las plazas de trabajo en la Región de Valparaíso a las particularidades y desafíos de esta zona, alineándose con su desarrollo económico, social y ambiental. La logística portuaria es, sin duda, un sector estratégico en la región, siendo la formación de profesionales en gestión portuaria y logística esencial para optimizar las operaciones en este ámbito, considerando el papel de San Antonio y Valparaíso como un núcleo del comercio internacional. Asimismo, en un contexto donde la transformación digital, la sostenibilidad y las demandas específicas de sectores estratégicos marcan la pauta, se hace evidente la necesidad de priorizar ciertas áreas formativas. Así, en el ámbito tecnológico, las carreras relacionadas con la informática y la ciberseguridad se perfilan como indispensables. La industria moderna y la adopción de la automatización también exigen técnicos altamente especializados en mecatrónica, robótica y automatización industrial. El sector salud, por su parte, enfrenta retos significativos debido al envejecimiento de la población ya las nuevas necesidades sanitarias. Finalmente, el manejo ambiental y sustentabilidad transversal a todas las áreas deben fortalecerse».
Fuente: El Mercurio de Valparaíso